𝗥𝗘𝗨𝗡𝗜𝗢́𝗡 “𝗛𝗜𝗦𝗧𝗢́𝗥𝗜𝗖𝗔” 𝗦𝗜𝗡 𝗙𝗜𝗥𝗠𝗔𝗦 𝗡𝗜 𝗖𝗢𝗠𝗣𝗥𝗢𝗠𝗜𝗦𝗢𝗦: ¿𝗚𝗘𝗦𝗧𝗜𝗢́𝗡 𝗢 𝗨𝗡𝗔 𝗡𝗨𝗘𝗩𝗔 𝗜𝗟𝗨𝗦𝗜𝗢́𝗡 𝗣𝗔𝗥𝗔 𝗛𝗨𝗔𝗥𝗢𝗖𝗛𝗜𝗥𝗜́?
La reunión
sostenida el pasado 9 de junio en Santa Eulalia entre el gobernador regional de
Lima, Nicolás Barrera Morán, y los 27 alcaldes de la provincia de Huarochirí
fue presentada por algunas autoridades como un encuentro “histórico”. Sin
embargo, concluida la jornada, la realidad mostró un escenario muy distinto: no
se firmó ningún acta de compromisos ni el convenio que la población esperaba
para atender la problemática vial de la provincia.
Más allá de
los discursos, las fotografías y los aplausos, no quedó un solo documento que
garantice el cumplimiento de acuerdos concretos. Y cuando no existen
compromisos escritos, las promesas corren el riesgo de quedar reducidas a
simples declaraciones que el tiempo termina por borrar.
La pregunta
es inevitable: ¿qué celebraban algunos alcaldes? ¿Qué justificaba los
calificativos de “histórica” para una reunión que concluyó sin resultados
tangibles? ¿Se trató de un exceso de optimismo o, simplemente, de una
estrategia política para mostrar avances donde aún no existen?
Durante el
debate sobre la situación de las carreteras, se observó una marcada diferencia
entre las exposiciones técnicas. Mientras el equipo de PROVÍAS presentó
información sustentada, plazos y compromisos específicos, el director regional
de Transportes del Gobierno Regional de Lima, Ángel Rodríguez Pariamachi, evitó
precisar responsabilidades institucionales respecto a la suscripción del
convenio solicitado por las autoridades locales.
Lejos de
despejar dudas, la intervención del funcionario regional parecieron orientarse
a postergar decisiones. La propuesta planteada por el alcalde de Lahuaytambo,
Eduardo Quintano, respecto a la firma del convenio, terminó diluyéndose entre
nuevos procedimientos, consultas y futuros acuerdos con otras provincias, ampliando
así una cadena de trámites que la población percibe como una nueva dilación.
Resultó
igualmente llamativo que durante la reunión no se brindara una explicación
clara sobre la situación de la inconclusa obra de asfaltado del tramo Lúcuma
Seca–Bellavista, proyecto que ha superado ampliamente los plazos establecidos y
que se ha convertido en símbolo del abandono que denuncian los pobladores de la
zona norte de Huarochirí.
La sensación
que quedó al término de la reunión fue la de una provincia que continúa
esperando respuestas concretas mientras los problemas siguen acumulándose. A
menos de seis meses del cierre de las actuales gestiones municipales y
regionales, crece la preocupación ciudadana ante la permanencia de funcionarios
que, según diversos sectores, han sido incapaces de acelerar obras, concretar
convenios y ofrecer soluciones efectivas a demandas históricas.
Porque al
final, más allá de los discursos y las ceremonias protocolares, la población no
necesita nuevas promesas. Necesita carreteras terminadas, convenios firmados y
compromisos que puedan cumplirse. Todo lo demás corre el riesgo de convertirse
en una nueva página de expectativas frustradas para Huarochirí.

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